RARA

¿CON QUÉ OJOS NOS JUZGAMOS O NOS CREEMOS JUZGADOS?

★★★☆☆

La mirada de los demás condiciona nuestra existencia más de lo que – en la mayoría de las ocasiones – somos capaces de reconocer. Queremos dar una imagen de nosotros mismos y nos esforzamos por conseguirlo – seamos conscientes de ello o no – e igual importancia tiene la imagen que creemos o pensamos que los demás tienen o se hacen de nosotros. Y casi todo nuestro afán, cuando vivimos esclavos del examen al nos creemos sometidos, se centra en querer desmentir una fantasía que hemos pergeñado nosotros mismos y que puede ser o no ser cierta, pero que la percibimos como verdadera e inapelable y en ese quijotesco empeño gastamos nuestra energía al luchar contra molinos de viento ilusorios que nos provocan huracanes y desazón.

En esta cinta se habla mucho, pero no siempre se dice todo lo que se piensa ni se expresa con palabras directas y claras lo que bulle en el interior y se quisiera decir pero no se sabe cómo. Salvadas las distancias, me ha recordado la estética y cadencia de Eric Rohmer, por su luminosidad en apariencia intrascendente, por la importancia de los diálogos y por el hecho de que muchos acontecimientos relevantes quedan fuera de campo, en segundo plano, por lo que el espectador tiene que reconstruir ciertos datos relevantes que subyacen entreverados en el tejido de la trama y hacer explícito lo que permanece implícito gracias a una vigilante escucha y observación.

Además hay varias historias y diferentes niveles en esta interesante y modesta obra chilena llena de encanto. Por una parte tenemos el retrato de una adolescente que anda peleada consigo misma y con su realidad – típica de la edad del pavo – y que busca su lugar en el mundo sin saber muy bien a quién acudir ni como acometer semejante tarea sin pelearse con casi todos sus seres queridos. Por otra parte tenemos el reflejo cotidiano de una pareja de mujeres que se aman y conviven pero que no son ajenas al entorno que se toma este hecho como una afrenta. Por último tenemos también el soterrado estudio de una separación y la lucha por la custodia de unas hijas que quieren permanecer junto a su madre (y su pareja), pero que acabarán siendo utilizadas como meros peones en un infamante juego de ajedrez.

Tierna, sutil y deliciosa, llena de amor y comprensión hacia sus personajes, con su pertinente y necesaria dosis reivindicativa sin que por ello resulte un panfleto irritante. Quizás le falte algo de ritmo y destreza, pero en general logra despertar la complicidad del espectador que agradece su cuidadosa y mesurada ambivalencia • ANTONIO MANERO


Título original Rara Año 2016 País Chile Director Pepa San Martín Guión Pepa San Martín, Alicia Scherson Reparto Julia Lübbert,  Emilia Ossandón,  Mariana Loyola,  Agustina Muñoz,  Daniel Muñoz, Coca Guazzini,  Sigrid Alegría,  Micaela Cristi

Sobre nosotros Antonalva

La primer película que vi en el cine fue 101 Dálmatas (1961) en alguna de sus muchas reposiciones (Cruella De Vil me persiguió y obsesionó durante lustros). Muchos años más tarde desperté al gran cine deslumbrado por Psicosis y Vértigo de Alfred Hitchcock y mi devoción cinéfila se confirmó al degustar las virtudes de Douglas Sirk, David Lean, Yasujirô Ozu o Max Ophüls. Apasionado del cine oriental, de Hollywood y de las cinematografías periféricas, de gustos sibaritas y omnímodos.

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