LION

BOÑIGA MULTINACIONAL

★★☆☆☆

Conviven dos mitades muy diferenciadas en esta cinta: la primera parte resulta interesante pese a su manipulativo tono melodramático y su edulcorada ñoñería festivalera; pero la segunda mitad es un truño repelente que lastra el conjunto hasta hundirlo sin remisión. La falsedad impostada, la jactancia aberrante y el sinsentido del enfoque trágico y plañidero que adopta, resalta la inverosímil factura de los acontecimientos retratados, por muy reales que sean los hechos fidedignos en los que se basa la historia. Es una afrenta irritante y un descrédito a la verosimilitud psicológica de los personajes y de su dolido devenir que provoca el rechazo del espectador y su total indiferencia. Y la causa principal es un guión nauseabundo y viciado que trata de exprimir la lágrima fácil cuando lo único que hace es aporrear una averiada tecla sin conseguir que suene la flauta ni por casualidad.

Como en tantas ocasiones, no basta con que la trama haya ocurrido en verdad para que la adaptación se pueda erigir en una pieza de ficción autosuficiente. Se necesitan recrear unas situaciones que resulten consistentes y verosímiles, sin rupturas de la credibilidad ni añagazas espasmódicas que sólo saben encadenar tumbos crispados y artificiosos, ayunos de progresión dramática y carente de interés alguno. La búsqueda del linaje, el desconsuelo que provoca la pérdida de un pasado irrecuperable, la insatisfacción atormentada de una orfandad sobrevenida no bastan para dotar de cuerpo y alma un conjunto que produce irritación y desapego en el atónito espectador que se ve zarandeado entre la mugre de la infamia y la cochambre de la falsificación. Nada de lo que vemos resulta convincente ni tolerable, por la inaceptable adulteración de los sentimientos expuestos.

Una actriz tan competente e industriosa como Rooney Mara se encuentra perdida y sin personaje al que aferrarse ante tanto dislate atribulado y lloroso. Nicole Kidman salva la función con su mera presencia angustiada, aunque tampoco tiene ni mucho que hacer ni nada que perder ante el cúmulo de desatinos que encara durante su breve cometido. Y la peor parte le ha caído en desgracia a Dev Patel, que ensaya un sinfín de muecas y melenas enmarañadas sin transmitir ni la más mínima turbación o inquietud. Impostura y timo al por mayor. Sólo se salva el niño Sunny Pawar, porque resulta fotogénico y su periplo tiene un mínimo encanto. Lo demás es pura patraña.

Las nominaciones a los Oscar son una afrenta a la inteligencia y la sensatez. Demuestran que en demasiadas ocasiones la industria premia las buenas intenciones sobre los buenos resultados. No se dejen engañar y eviten este engendro • ANTONIO MANERO


Título original Lion Año 2016 País Australia Director Garth Davis Guión Luke Davies Reparto Dev Patel,  Sunny Pawar,  Nicole Kidman,  Rooney Mara,  David Wenham, Nawazuddin Siddiqui,  Tannishtha Chatterjee,  Deepti Naval,  Priyanka Bose,  Divian Ladwa

Sobre nosotros Antonalva

La primer película que vi en el cine fue 101 Dálmatas (1961) en alguna de sus muchas reposiciones (Cruella De Vil me persiguió y obsesionó durante lustros). Muchos años más tarde desperté al gran cine deslumbrado por Psicosis y Vértigo de Alfred Hitchcock y mi devoción cinéfila se confirmó al degustar las virtudes de Douglas Sirk, David Lean, Yasujirô Ozu o Max Ophüls. Apasionado del cine oriental, de Hollywood y de las cinematografías periféricas, de gustos sibaritas y omnímodos.

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