ESPECIAL OSCAR: LOS FAVORITOS Y LOS OLVIDABLES

Como nunca llueve a gusto de todos los redactores hemos querido hacer  un repaso de los premios más celebrados y más repudiados en la historia de los Oscar. Porque no siempre la mejor película es la más querida y porque hay premios que engrandecen aún más la obra, aquí mencionamos nuestros 22 Oscar para que se les saque brillo o para no dejar de adorarlo.

A FAVOR

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ, Victor Fleming,  George Cukor,  Sam Wood (1939)

La esencia de Hollywood: el gran espectáculo como obra inolvidable y recurrente. La perfección del exceso.

CASABLANCA, Michael Curtiz (1942)

El ejemplo ideal de cómo hacer una obra de arte sin saber qué se está haciendo, contra todo pronóstico y pese a todos los imprevistos.

EVA AL DESNUDO, Joseph L. Mankiewicz (1950)

La perfección del ingenio, de la interpretación, de la construcción y de la ejecución. Nunca Hollywood llegó tan alto ni tan lejos sin moverse de su sitio.

EL APARTAMENTO, Billy Wilder (1960)

Muy pocas comedias o dramedias han ganado el Oscar a la mejor película a lo largo de la historia. The Apartment quizás siga siendo la mejor dramedia jamás rodada. Una obra descomunal rebosante de sentimientos.

EL PADRINO, Francis Ford Coppola (1972)

Un clásico moderno o la mitificación del mal.

EL PADRINO, PARTE II, Francis Ford Coppola (1974)

La mejor secuela jamás filmada.

ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO, Milos Forman (1975)

Un europeo elabora un drama americano hasta la médula… y sale victorioso. Un paradigma de las esencias de los años 60 y 70 convertido en obra de arte.

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS, Jonathan Demme (1991)

El retorno del thriller. O cómo montar una pieza perfecta con materiales imperfectos.

LA LISTA DE SCHINDLER, Steven Spielberg (1993)

AMERICAN BEAUTY, Sam Mendes (1999)

Tras una década premiando obras extremadamente clásicas (y artísticamente conservadoras), Hollywood abrazaba el giro hacia las tinieblas, dado por la cinematografía estadounidense a las puertas del cambio de milenio, reconociendo a esta retorcida reflexión sobre la insatisfacción contemporánea.

EN CONTRA 

COWBOY DE MEDIANOCHE, John Schlesinger (1969)

PLATOON, Oliver Stone (1986)

PASEANDO A MISS DAISY, Bruce Beresford (1989)

BAILANDO CON LOBOS, Kevin Costner (1990)

SHAKESPEARE IN LOVE, John Madden (1998)

Un director mediocre con una aberración que ultrajaba el legado de Shakespeare le arrebató el Oscar a un Spielberg en estado de gracia, al Terrence Malick más filosófico y a un soberbio Roberto Benigni. De las peores jugarretas de los Weinstein.

UNA MENTE MARAVILLOSA, Ron Howard (2001)

Facilona, academicista y completamente olvidable, esta obra de Ron Howard le robó el Oscar al nacimiento de una trilogía histórica y al musical de los musicales.

CRASH, Paul Haggis (2004)

Todavía no nos hemos recuperado de esa imagen de Jack Nicholson pronunciando el Crash que acabaría con las esperanzas de aquellos que esperaban un guiño de la Academia de Hollywood a una cinta de temática gay.

NO ES PAÍS PARA VIEJOSEthan Coen, Joel Coen (2007)

Si no fuera por Javier Bardem y su mítico personaje es probable que nadie se acordara hoy de una de las cintas menos sugerentes de los hermanos Coen, soporífero western que, para colmo, competía con unos soberbios Paul Thomas Anderson (Pozos de ambición) y Joe Wright (Expiación).

SLUMDOG MILLIONAIRE, Danny Boyle, Loveleen Tandan (2008)

Ocho de las diez nominaciones a las que aspiraba se llevó este cuento de hadas a la hindú que competía en uno de los años más estimulantes de las últimas ediciones. Benjamin Button, Milk, Frost contra Nixon y El lector.

EN TIERRA HOSTIL, Kathryn Bigelow (2008)

Competían frente a frente ex mujer y ex marido, pero finalmente fue Kathryn Bigelow la que le arrebató el trono a James Cameron con una cinta que no sólo no revolucionó la historia del cine como lo hizo Avatar sino que ni siquiera pasará a la historia como una buena película bélica.

EL DISCURSO DEL REY, Tom Hopper (2010)

En el mejor (y más estimulante) año de cine de los últimos tiempos, una propuesta bienintencionada e inane como The King’s Speech, se impuso a obras del calado de The Social Network o Black Swan. Simplemente imperdonable.

12 AÑOS DE EXCLAVITUD, Steve McQueen (2013)

La gran obra de Steve McQueen sobre los peores años de la esclavitud tenía grandes, y mejores, contrincantes: Gravity, El lobo de Wall Street y, sobre todo, esa exquisitez llamada Her.

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