BAR BAHAR. ENTRE DOS MUNDOS

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SER MUJER

★★★☆☆

Si bien la cinta está plagada de tópicos, también los desmonta – o al menos los pone en cuarentena – con ingenio y desparpajo. Y ver los problemas cotidianos de unas eclécticas féminas de origen palestino inmersas en la pujante modernidad israelí supone rescatar de los noticiarios una realidad tan diversa como dispar, tan complicada como la de cualquiera de nosotros, aunque con el agravante de la religión y cultura musulmanas, que relega a las mujeres – como hace siglos en Occidente – a dos categorías antitéticas y extremas: ser madre recatada, sumisa y casta en el reducto carcelario del hogar o ser una puta pública, repudiada y despreciada por todos. Y entre esos dos polos un erial funesto que protege el inmovilismo y fomenta la intransigencia.

¿Cómo experimentan las nuevas generaciones árabes los cambios imparables del presente? Se invoca así el tema principal: la frontera, los límites entre palestinos e israelíes, las lindes entre tradición y actualidad, la división entre jóvenes y adultos, la separación entre hombres y mujeres. Para ellos todo, para ellas nada que ellos no aprueben de antemano. El yugo fatal de las creencias ancestrales, de la discriminación, de los privilegios de unos y de la obediencia de otras, del poder omnímodo del clan y sus cortapisas a la voluntad individual. Y con claridad se manifiesta en las mujeres, que ni tienen voz ni se las escucha porque no llegan a ser consideradas personas, sino sólo paridoras, cocineras, sirvientas y solucionadoras de entuertos, pero no individuos dignos de consideración. Por tanto, estamos ante el retrato de una brecha o herida de difícil sanación.

Se cuestiona y censura la unanimidad irracional de lo establecido, de lo atávico. Nadie debiera estar predestinado, sino que cada cual debería gozar de la capacidad de elegir su propio camino, escoger su estilo de vida y ser valorado por ello. La imperfección y los errores forman parte de la esencia humana, no siempre se acierta, ni se está libre de tropiezos o dudas, pero ceñirse por obligación al trasnochado canon único del obligado cumplimiento ineludible deviene en pura fosilización totalitaria. No se juzga – ni condena, ni absuelve – a las protagonistas, sino que se muestran sus luchas cotidianas por mantenerse a flote en un océano agitado y hostil, nada proclive al respeto y a la concordia. Salirse de la recta vía es sinónimo de exilio y deshonor.

La música tiene un protagonismo decisivo y sirve tanto de metáfora como de reivindicación. Película imperfecta y llena de simplezas y arbitrariedades que sin embargo funciona en lo esencial. Más que un panfleto de denuncia es un grito de libertad  • ANTONIO MANERO


Título original Bar bahr Año 2016 País Israel Director Maysaloun Hamoud Guión Maysaloun Hamoud Reparto Mouna Hawa,  Shaden Kanboura,  Sana Jammalieh

Sobre nosotros Antonalva

La primer película que vi en el cine fue 101 Dálmatas (1961) en alguna de sus muchas reposiciones (Cruella De Vil me persiguió y obsesionó durante lustros). Muchos años más tarde desperté al gran cine deslumbrado por Psicosis y Vértigo de Alfred Hitchcock y mi devoción cinéfila se confirmó al degustar las virtudes de Douglas Sirk, David Lean, Yasujirô Ozu o Max Ophüls. Apasionado del cine oriental, de Hollywood y de las cinematografías periféricas, de gustos sibaritas y omnímodos.

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