DESPUÉS DE NOSOTROS

economie1

¿QUIÉN PUSO MÁS?

★★★★★

Como cantaba el asturiano Víctor Manuel en uno de sus más inolvidables temas, justamente el titulado igual que mi comentario, a toda ruptura sentimental le sigue inevitablemente un tiempo de reproches y de ajuste de cuentas entre los miembros de la pareja. Antes de someterse al doloroso trance de pasar página, o en paralelo a él, éstos deben pasar por otro periodo no menos costoso como es el de hacer balance y repartir los bienes adquiridos durante los años de convivencia. Como en toda guerra, siempre hay uno que parece ganar y otro que no (a la hora de la verdad siempre hay daños colaterales y en realidad quienes pierden son los dos) y como en todo naufragio cada cual intenta aferrarse como puede a los restos de la zozobra. El reparto nunca es equitativo porque inevitablemente también siempre hay alguien que puso más. O al menos eso es lo que cree, así que el conflicto está servido. Además entre los bienes a repartir no sólo está lo inmaterial, el calor, la ternura, la comprensión, sino también lo más mundano, los dineros y las propiedades.

De todo eso también nos habla Joachim Laffose en su nueva y excelente película L´economie du couple. El director belga, que viene de tratar problemas derivados de la macroeconomía y de la globalización en su anterior film Les chevaliers blancs desciende aquí a terrenos de la economía doméstica, aunque hay quien podrá llegar a decir, y no sin razón por cierto, que el film se presta también a una lectura política de mayor calado (el equilibrio de fuerzas entre el capital y el proletariado está ahí flotando, sin ir más lejos). La película nos cuenta la historia de Marie y Boris, una pareja que después de 15 años de relación y con una hija en común, decide que hasta aquí hemos llegado. No obstante, como él no encuentra trabajo y la crisis aprieta llegan a un acuerdo por el cual compartirán techo hasta que la situación se aclare y amaine el temporal, imponiendo como es natural unas reglas estrictas en cuanto a horarios, derechos y obligaciones. Cesa la relación pero no la convivencia. ¿Es posible imaginar una situación más tensa?

Decía Fernando Trueba en su Diccionario de cine que Maridos y mujeres era para él la película más violenta de la década de los noventa, y no, no era ninguna “boutade”. En la película de Allen nos encontramos una violencia- verbal, aunque sabemos que en este contexto también se puede llegar a la física- sin filtros ni aditamentos, la agresividad más absoluta y reconocible. Algo así sucede en el film de Lafosse, que con una puesta en escena austera y teatral – la cámara apenas sale de la casa de los protagonistas- con apenas cuatro personajes, y eso sí, muchos y certeros diálogos, consigue crear un clima asfixiante. Marie y Boris son encarnados de manera magistral por Bérenice Bejó y Cédric Khan. A ella la conocemos bien, y además ya la vimos con anterioridad en una tesitura similar, la de convivir con un amor que ya hace tiempo murió, pues así de esa guisa nos la describió el iraní Asghar Farhadi en Le passé. Él es prácticamente un desconocido entre nosotros, pero a juzgar por lo visto, habrá que seguirle muy de cerca la pista en el futuro. La película pudo verse en el último Festival de Cine de San Sebastián en la sección “Perlas” donde tuvo una acogida más bien discreta. Para el que suscribe, es uno de los títulos imprescindibles de este 2016 • JUAN SOLO


Título original L’économie du couple Año 2016 País Bélgica Director Joachim Lafosse Guión Fanny Burdino, Joachim Lafosse, Mazarine Pingeot, Thomas van Zuylen Reparto Bérénice Bejo,  Marthe Keller,  Catherine Salée,  Cédric Kahn,  Tibo Vandenborre, Philippe Jeusette,  Annick Johnson,  Jade Soentjens,  Pascal Rogard,  Margaux Soentjens,  Ariane Rousseau,  Francesco Italiano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nueve − 3 =

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.