NO RESPIRES

respires1

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN …

★★★★☆

Buen thriller realizado con elementos mínimos y en apariencia trillados y previsibles pero que consigue erigirse en un juego apasionante y claustrofóbico, que demuestra una vez más que lo importante no es tanto de qué trata una película, sino de cómo es capaz de presentarse de forma que parezca original, reinventado el género del psicópata inesperado y el caserón infausto, trufando de aciertos y desasosiego todo el recorrido. Lo que comienza como una narración anodina de adolescentes frustrados, deviene poco a poco en una trampa funesta de incierto final.

Con elementos mínimos – una casa aislada – y con muy pocos personajes – apenas cuatro que tengan alguna relevancia – construye una pieza de cámara que te atrapa desde el comienzo y que no te suelta hasta su angustioso desenlace. La premisa parece inocente: unos jóvenes ladrones que tratan de robar casas vacías y que evitan a toda costa meterse en excesivos líos para esquivar así el peligro de la cárcel, trabajando sobre seguro y rehuyendo situaciones complejas. Pero basta una equivocación para que surja el descontrol y la amenaza de la integridad personal, construyendo así un relato vertiginoso, un carrusel de despropósitos, sangre y aniquilación.

La atmósfera turbia y la tensión asoladora están muy bien construidas y el director sabe manejar la cámara con maestría de cirujano, como si se propusiera ejecutar una autopsia de la maldad, llena de sorpresas inquietantes y en un clima enrarecido donde nada es lo que parece ser. Hay pocos diálogos y mucha acción que no desfallece en ningún momento. El silencio y la oscuridad se convierten en unos personajes tóxicos añadidos con los que nadie contaba… para satisfacción del espectador que sufre sin pausa ni tregua las vicisitudes de sus incautos protagonistas y se ve inmerso en una espiral de muerte y desolación, donde lo de menos parece ser la codicia que lo desencadenó todo.

La desazón te acompaña – pegajosa, como una segunda piel infausta y sudorosa – durante todo el metraje. Se dan cita todos los clichés del género de terror, pero con elegancia y buena letra, muy bien dosificados, con una habilidad y un dominio formal que sorprende por su aparente sencillez, sin pretensiones ni alharacas. El presupuesto más bien modesto juega a su favor, ya que no se pierde en inútiles juegos de artificio ni efectos especiales estériles, sino que se concentra en lo esencial: crear malestar e incertidumbre en torno a unas incautas figuras que se ven atrapadas en una montaña rusa devastadora. Un muy buen entretenimiento aciago • Antonio Manero


Título original Don’t Breathe Año 2016 País Estados Unidos Director Fede Alvárez Guión Fede Álvarez, Rodo Sayagues Reparto Jane Levy,  Dylan Minnette,  Stephen Lang,  Daniel Zovatto,  Sergej Onopko,  Jane May Graves,  Jon Donahue,  Katia Bokor,  Christian Zagia,  Emma Bercovici,  Brak Little, Michael Haase

Sobre nosotros Antonalva

La primer película que vi en el cine fue 101 Dálmatas (1961) en alguna de sus muchas reposiciones (Cruella De Vil me persiguió y obsesionó durante lustros). Muchos años más tarde desperté al gran cine deslumbrado por Psicosis y Vértigo de Alfred Hitchcock y mi devoción cinéfila se confirmó al degustar las virtudes de Douglas Sirk, David Lean, Yasujirô Ozu o Max Ophüls. Apasionado del cine oriental, de Hollywood y de las cinematografías periféricas, de gustos sibaritas y omnímodos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − uno =

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.