NOMINADOS MEJOR ACTOR SECUNDARIO

Parece que estamos ante una de las categorías donde más claras están las cosas este año en los Oscars. Y que Patricia Arquette protagonizará uno de los grandes momentos de la ceremonia al abrir el sobre y anunciar el nombre del ganador. Un nombre- y un personaje- que ya forman parte de la Historia del cine.  No entró en las quinielas hasta bien entrada la temporada de premios que sirven de antesala a la gran noche de Hollywood, pero una vez considerado, su progresión hasta hacerse con la vitola de favorito de la categoría ha sido meteórica. A muchos aún les cuesta creerlo. Es curioso, pero todo indica que la concesión del Oscar de este año en las dos categorías de interpretación masculina llevará tras de sí un fuerte componente emocional.

Tres británicos y dos norteamericanos se disputan de aquí a nada ser el sucesor de J.K Simmons, vencedor en la ceremonia del año pasado. Por el camino se quedaron rivales importantes como Michael Shannon, Benicio del Toro o Idris Elba, pese a haberse hecho recientemente con el SAG de la categoría. The nominates are:

CHRISTIAN BALE como Michael Burry en “La gran apuesta”, Adam McKay
(42 años, 3ª nominación y 1 Oscar por The Fighter)

BALE

Es el único de los cinco finalistas de la presente edición que ya sabe lo que es ganar un Oscar. David O´Rusell no es sólo un director talismán para Jennifer Lawrence, también lo es para Bale que hasta este año contaba por candidaturas al premio de la Academia sus trabajos a las órdenes del neoyorkino. La primera de ellas, The fighter, se saldó con la única estatuilla en la carrera del galés.  No parece que vaya a sumar la segunda con su interpretación de Michael Burry dentro de La gran apuesta, una de las grandes sorpresas de la temporada, que quizá en el apartado interpretativo se resienta de la ausencia de Steve Carrell entre los candidatos a  actor principal. Bale está en su salsa interpretando a uno de esos personajes frikis e inadaptados que tanto parecen atraerle. Pero, sin duda, la Academia tendrá más oportunidades en el futuro de demostrarle su amor. Lo dicho, este año las opciones de premio para el penúltimo Batman del cine están al nivel del bono basura.


TOM HARDY como John Fitzgerald en “El renacido” de Alejandro González Iñárritu
(38 años. 1ª nominación)

HARDY

Ganar el Oscar sería para Tom Hardy algo así como ponerle la guinda al pastel, un brillante colofón para redondear un año sencillamente perfecto. Está en el reparto de las dos películas más nominadas por Hollywood en 2015, y su doble y arriesgado papel en Legend ha recibido entusiastas elogios. Por si fuera poco, su nombre suena cada vez con más fuerza para ser el nuevo James Bond, sustituyendo a Daniel Craig si éste decide finalmente abandonar la franquicia de 007.

En El Renacido, Hardy da vida al malvado John Fitzgerald, un astuto cazador de pieles que abandona a su compañero de expedición tras sufrir el ataque de un oso, y que se revela como el antagonista perfecto de un Leonardo DiCaprio en estado de gracia. Sus opciones de subir a recoger el premio son mínimas, pero, tras el año de ensueño que acaba de vivir, que le quiten lo bailao.


MARK RUFFALO como Michael Rezendes en Spotlight” de Tom McCarthy
(48 años. 3ª nominación)

RUFFALO

Sus hasta ahora tres nominaciones al Oscar las ha obtenido en la categoría de actor de reparto; lo intentó anteriormente con Los chicos están bien en 2010 y el año pasado con Foxtcatcher. A fuerza de acumular nominación tras nominación – sin ser nunca el gran favorito- Ruffalo se ha convertido en uno de los secundarios imprescindibles del cine norteamericano actual. En Spotligth, el carismático actor da vida a un periodista del Boston Globe que se embarca junto a sus compañeros en la investigación de varios casos de pederastia dentro de la Iglesia Católica. Estamos ante un intérprete con la suficiente personalidad para que la suya no sea considerada la típica candidatura que se consigue por el efecto arrastre al estar en una de las películas favoritas a los grandes premios. Dicen que el que sigue la consigue, así que el Oscar para Ruffalo debería de estar al caer un año de estos.


MARK RYLANCE como Rudolf Abel en “El puente de los espías” de Steven Spielberg
(56 años. Primera nominación)

RYLANCE

Otro Mark. Todo un desconocido hasta ahora para el gran público, aunque quizá los más cinéfilos lo recuerden por su participación en el film de Patrice Cherreau Intimidad (2001). Steven Spielberg le ha regalado el papel de su vida, y él ha sabido estar a la altura, revelándose como un auténtico “roba escenas” al que ni siquiera Tom Hanks ha sido capaz de hacer frente. Rylance sabe transmitir al patio de butacas toda la ternura que requiere su personaje, un espía ruso que servirá de moneda de cambio para el gobierno estadounidense durante los años de la Guerra Fría. Hasta hace unos pocos días, Rylance era un serio aspirante al premio, pero su reciente derrota en los SAG a manos de Idris Elba (no teniendo a su máximo rival como contendiente) enfría bastante sus posibilidades.  En cualquier caso, Rylance debe sentirse más que satisfecho por lo logrado, y no mostrarse desanimado si finalmente no consigue el galardón… ¿ayudaría?


SYLVESTER STALLONE como Rocky Balboa en “Creed: la leyenda de Rocky” de Ryan Coogler
(69 años. 2 Nominación)

STALLONE

Sus 26 nominaciones a los Razzies como peor intérprete del año constituyen todo un récord que hasta la fecha nadie ha logrado superar. Ha ganado en 7 ocasiones el premio,  y este año aspira a un Anti-Razzie  a la mejor redención por interpretar de nuevo a Rocky Balboa en el film de Coogler.¿ Quién dijo prejuicios? Stallone puede presumir  de ser el único cineasta que, junto a Charlie Chaplin y Orson Welles, ha conseguido ser nominado doblemente al Oscar como actor y guionista en un mismo año y por una misma película (Woody Allen también lo ha logrado pero con un guión escrito a cuatro manos). Cuatro décadas después de obtener su primera nominación al premio de la Academia por interpretar a su famoso personaje en el primer episodio de la saga, Stallone vuelve a subirse al ring de los Oscars dispuesto a llevarse por fin la estatuilla (ya se ha llevado el Globo de Oro el mes pasado). ¿Quién nos iba a decir a nosotros que veríamos llegar un día así? Lo que hace nada se antojaba como un auténtico disparate, hoy se ve como una opción mucho más que posible. Sly se mete por séptima vez en la piel y en el sombrero de su querido Rocky, y logra insuflarle esta vez al personaje  de la sensibilidad y dimensión humana necesarias para calar entre los críticos. Y la pregunta es ¿dejará pasar la Academia la oportunidad de premiar a uno de los mitos de la Historia del cine ahora que parece que está más a tiro que nunca?  Todo hace pensar que rotundamente no. 

Por Juan Solo

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