LOS ODIOSOS OCHO


ocho1

LA CARNICERÍA DE MINNIE

por Juan Solo

No soy precisamente lo que se dice un fanático del cine de Quentin Tarantino. A ver, que no se me entienda mal tampoco. Sé lo que hay, sé que el de Knoxville es un tipo brillante y genial, muy brillante y muy genial incluso me atrevería a decir, sé que ha cambiado la forma de hacer y de entender el cine con sus ideas y su talento, y que es alguien capaz de estar reinventándose y sorprendiendo constantemente (y debe ser difícil reinventarse y sorprender constantemente cuando resulta que has empezado tu carrera encadenando Reservoir Dogs y Pulp Fiction). Sé todo eso, y aún más. He visto la mayoría de las películas del director y todas ellas me han parecido de un nivel que supera con creces la media, impresionante en la mayoría de los casos. Y sin embargo, a la hora de enjuiciar su obra, no me mueve la misma pasión que les mueve a otros, o que me mueve a mí a la hora de enjuiciar la obra de otros directores. Tal vez no merezca el carnet de socio en el club de fans de Quentin, lo reconozco.

Así que, como seguidor tarantiniano a nivel usuario, me vais a permitir que me muestre más moderado a la hora de valorar este último trabajo del cineasta y rebaje mi nota cual agencia de calificación financiera, y de paso la euforia casi generalizada. Lamento ser tan aguafiestas. Ya de antemano lo que menos me gustaba era el título en castellano, que aun siendo traducción literal del original, la verdad es que suena horrible. Ya sé que es el guiño casi felliniano un director al que siempre ha precedido la fama de su ego (podría ser realmente un “ocho y medio” si finalmente aceptamos “El cumpleaños de mi mejor amigo” como animal de compañía).

“La ausencia de pasión es la esencia de la justicia”

 

Tarantino no defrauda a sus buenos seguidores, pero está por ver como dije antes si yo soy uno de ellos. Más que nada porque a fuerza de querer ser más Tarantino que nunca, al final resulta ser el Tarantino de siempre (ojo que no es ninguna pulla). Juguetón, descarado, lenguaraz, mezclando churras con merinas (ojo que tampoco es otra pulla, que eso le sale de maravilla al muchacho). Y finalmente, excesivo. Ver The hateful eight no deja de ser como asistir a una cena de Navidad; es un manjar delicioso al que es difícil resistirse, pero que una vez degustado te deja con la sensación de cierto empacho. Por no decir que, tratándose de un director tradicionalmente poco previsible, a mí Tarantino me ha resultado más previsible que otras veces. Por primera vez en una película suya he presentido en más de una ocasión lo que me aguardaba a la vuelta de fotograma. También he notado por momentos cierto “deja vu”, por ejemplo en la estructura de las conversaciones y los diálogos para besugos marca de la casa (reconozcámoslo, aquí no hay margen para el Big Mac o para la Royale con queso) o de las situaciones con toda esa jauría de perros enjaulados y llamados a sacarse las tripas unos a otros; creo que no spoileo nada si digo que al final la mercería de Minnie se acaba convirtiendo en la carnicería de Minnie).

ocho2

Después de Django y de The hateful eight, me reafirmo en que me gusta más el Tarantino del siglo XX y XXI que el que echa la vista hacia más atrás, el que maneja códigos del cine negro más que el empecinado en mirar por el rabillo del ojo al “spaghetti western”, un género que salvo contadas y honradísimas excepciones me ha dado tradicionalmente pocas alegrías.

Claro que si observo cierto desgaste en los argumentos, Quentin me sigue deslumbrando en las formas. Nada que reprochar a la impecable la puesta en escena, la fotografía, la banda sonora, la planificación, el trabajo con los actores, todos ellos fantásticos, desde unos impresionantes Jennifer Jason Leigh o Samuel L Jackson a un sorprendente Damian Bichir, pasando por un Tim Roth más Christopher Waltz que nunca. Pero empiezo a experimentar cierto hartazgo, y sobre todo me empieza a cansar la idea de reirle siempre las gracias al niño haga lo que haga. Como la melaza, parece que la cera de la vela comienza a consumirse lentamente. Es inevitable, es ley de vida.|✭✭✭✭✭✭✭✭✭✭|


 

Título original The Hateful Eight Año 2015 País Estados Unidos Director Quentin Tarantino Guión Quentin Tarantino Reparto Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Jennifer Jason Leigh, Bruce Dern, Tim Roth, Dana Gourrier, Demian Bichir, Walton Goggins, Michael Madsen, James Parks, Channing Tatum, Zoë Bell, Lee Horsley, Gene Jones, Keith Jefferson, Craig Stark, Belinda Owino

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 + 1 =

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.