LA NOCHE DEL CAZADOR


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EL DIABLO CON PIEL DE PREDICADOR 

por Time Bandit 

¿Cómo ven los niños a los adultos? Algunas veces, como guardianes protectores que les cuidan. Otras, como gigantes siniestros que aparecen de entre las sombras a mitad de la noche. Desde los ojos de los niños, todo se percibe de una manera diferente; menos racional, más fantasiosa y onírica. El miedo a la oscuridad es muy habitual entre los niños, porque todo lo que se oculta bajo su manto resulta misterioso y desconocido, pudiendo servir de refugio para el mayor de los peligros. Pero, seguramente, lo más peligroso para un niño indefenso es un hombre malvado, pero con la fuerza y la autoridad de la que él carece.

Primera y única película dirigida por el actor Charles Laughton, que consigue crear un retrato del miedo, gracias a una magnifica e hipnótica puesta en escena; rica en sugerentes referencias y metáforas visuales, que convierten la visión de esta obra en un viaje al interior de una pesadilla infantil. La historia está contada a través de los ojos del joven protagonista y nos adentramos junto él al mundo onírico y tenebroso que le rodea. Compartiendo parte de la gran carga que recae sobre sus hombros: por una parte, cumplir la promesa que le hizo a su padre la última vez que lo vio, una carga demasiado pesada para un niño tan pequeño. Por otra parte, tendrá que proteger a su hermana pequeña a toda costa, del ser siniestro que los acosará.

Y bien, ¿Ahora qué va a ser, señor? ¿Otra viuda? ¿Cuántas van ya? ¿Seis? ¿Doce? No lo recuerdo

Robert Mitchum no sólo interpreta aquí al que seguramente sea su mejor personaje, sino a uno de los mejores villanos de la historia del séptimo arte. Un misterioso hombre que bajo su disfraz de simpático y carismático predicador, se encuentra un asesino cruel y despiadado, que hará cualquier cosa para lograr su cometido. La puesta en escena creada por Laughton logra crear un aura a su alrededor, logrando que Harry Powell se nos muestre como un ser salido del mismo infierno, implacable, amenazador en todo momento, y del que parece ser imposible huir; ya que sea por tren, coche, o a caballo, siempre consigue llegar hasta su presa. Un ser que se mueve como una serpiente entre las sombras, esperando el momento preciso para atacar a sus presas.

Pero el siniestro predicador no contaba con la resistencia y la tenacidad de John, un niño que desde el primer momento sospecho que tras esa sonrisa y todas esas palabras amables se escondía la codicia y la ambición. Junto al chaval, la única persona capaz de enfrentarse al despiadado Harry Powell es la señorita Rachel Cooper,encarnada por la estrella del cine mudo y antigua musa de D.W. Griffith, Lilian Gish. Que cumple perfectamente como contrapunto de Robert Mitchum. Siendo, a vista del joven protagonista, el ángel protector que ha acudido a librarlos de la persecución de aquel implacable demonio.

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Una obra maestra del cine, una anatomía del miedo como nunca se ha visto. Pese a haberse realizado desde hace más de medio siglo, conserva hoy en día toda su eficacia. Además, nos ha brindado de un villano antológico y memorable; sus tatuajes en los nudillos “love” y “hate” siguen formando parte de la cultura popular, aunque muchos desconozcan su procedencia. En resumen, una obra tan imprescindible como inquietante. |✭✭✭✭✭✭✭✭✭✭|

Lo mejor: Robert Mitchum y su Harry Powell
Lo peor: Que Charles Laughton no volviera a sentarse en la silla de director

Título original The Night of the Hunter Año 1955 País Estados Unidos Director Charles Lauhgton Guión James Agee Reparto Robert Mitchum, Billy Chapin, Sally Ann Bruce, Shelley Winters, Lillian Gish, Peter Graves, Evely Varden, James Gleason.

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