EL DORADO

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UN AMIGO AL RESCATE 

por Time Bandit 

En el cine el oeste americano siempre se nos ha retratado como un lugar salvaje, donde reina la ley del más fuerte y cada uno tiene que luchar por sobrevivir. Donde una pelea en un bar, un conflicto en una granja, o un puñado de dólares en el bolsillo de un pistolero, son motivos más que suficientes para iniciar un tiroteo de proporciones bíblicas. Pero en ocasiones, en este mundo cruel y despiadado, surge algo que vale más que el dinero y las balas, y eso es la amistad. Y a veces, ésta y el honor son los hilos que mueven a los intrépidos vaqueros que cabalgan hacia el horizonte. Aunque eso sí, el resultado suele ser bastante parecido: alcohol, venganza y disparos; que para algo estamos en el salvaje oeste.

Penúltima película dirigida por Howard Hawks, uno de los genios del género, aunque también ha dejado grandes joyas en otros géneros, sin duda alguna la obra más representativa de su carrera es Río Bravo. Obra, que dicho sea de paso, muchos consideran que “autoplagia” con El Dorado. Donde se nos cuenta una historia que contiene todos los elementos típicos del género, en la que los temas del orgullo, el honor y la venganza quedan en un segundo lugar, ya que ésta es sin duda alguna una historia sobre la amistad y la lealtad, y como gracias a ellas se puede salir adelante por encima de las dificultades.

No me parecen lo bastante duros para hacer frente a un viejo zorro como él

El protagonista está interpretado por John Wayne, el hombre que representa, sin duda alguna, al western en el cine. Junto a él se encuentra otro actor, que aunque es cierto que su lugar más característico son las sombras del Cine Negro, también ha sido un rostro característico en el mundo de los duelos al amanecer: Robert Mitchum. Por encima de los secundarios destaca un joven James Caan, que aunque ya apunta maderas, no es capaz de competir con esos dos gigantes que roban cada una de las escenas en las que participan.

Uno de los mayores aciertos de la obra es no mostrar a los protagonistas como superhombres capaces de acabar con hordas de enemigos sin despeinarse. Si no que, según avanza la trama, se nos van mostrando sus debilidades. Wayne sufre repentinos ataques debido a un disparo en la espalda; Mitchum, lejos de sus característicos personajes de tipo duro, fuerte, seguro de si mismo y que jamás muestra sus emociones, aquí se nos muestra como un sheriff alcohólico y desmoronado emocionalmente, pero aun así mantiene su honor intacto. Por otro lado, el personaje de James Caan, ni siquiera sabe utilizar una pistola. En contra punto, y como suele ser habitual en el género, los personajes femeninos sirven de floreros andantes, y poco más.

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Una historia trepidante y llena de adrenalina, que se divide en dos claras partes. La primera, que sirve para presentarnos todas las piezas del puzzle e ir uniéndolas poco a poco, el ritmo aquí es mucho más tranquilo. En cambio, cuando todas las piezas ya están condenadas a chocar las unas contra las otras, la adrenalina se dispara y los hechos se suceden frenéticamente, pero con buen pulso. Las escenas de acción están rodadas con buen pulso, consiguiendo mantener la tensión. El sentido del humor es habitual de principio a fin, lo que logra darle un acertado toque ligero a la historia. Aunque, bien es cierto que algunos momentos dichos toques de humor rozan el ridículo, y uno lo alcanza plenamente. |✭✭✭✭✭✭✭✭✭✭|

Lo mejor: Cada vez que John Wayne y Robert Mitchum comparten escena
Lo peor: El momento “chino” de James Caan

Título original El Dorado Año 1966 País Estados Unidos Director Howard Hawks Guión Leigh Brackett Reparto John Wayne, Robert Mitchum, James Caan, Charlene Holt, Paul Fix, Arthur Hunnicutt, Michele Carey, Edward Asner, R.G. Armstrong, Marina Ghane, Johnny Crawford, Robert Donner, Christopher George

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